domingo, 25 de octubre de 2015

Si me traicionas-Trilogía Hermanos MacCarrick III- Kresley Cole


Ethan MacCarrick era un joven atractivo, hasta que fue brutalmente castigado por un crimen que no había cometido. Ethan se vengó del noble que ordenó su tortura arruinándolo y consiguiendo que tuviera que exiliarse junto con su familia. Diez años más tarde, Madeleine van Rowen, una muchacha bella y misteriosa, lo hechiza con sus encantos, pero cuando Ethan descubre que se trata de la hija de su enemigo, no duda en utilizarla para vengarse… 
Si en las dos anteriores entregas de esta trilogía ya me quejaba de la repetición de la trama, en esta tercera he encontrado... más de lo mismo (es decir, de nuevo la historia de la damisela en apuros). Eso sí, llevada en esta ocasión a unos extremos que harían llorar a un autor de folletín decimonónico. Pienso que en vez de cargar las tintas -verbo repetir, género candongo, dear Kresley-, la escritora mejor hubiera trabajado una historia con una trama diferente, porque leer tres veces seguidas  "casi lo mismo" no es de recibo. 
Kresley Cole intenta distraer introduciendo un elemento clásico en la novela romántica: una historia de venganza (que ya sabemos de antemano como terminará porque el hombre dispone, pero es ver a la churri y sólo piensa con la entrepierna a partir de entonces se nos olvidan los propósitos a la de tres). En descargo de la autora diré que la trama de venganza funciona muy bien, porque Cole la retoma bien entrada la novela, cuando la relación de los protagonistas ya está más que asentada y, justo en ese momento, la posibilidad de que Madeleine descubra que el culpable de su perra vida todas sus amargas desgracias es el hombre que ama, es un posible elemento desestabilizador de primera magnitud.  Esta lectora, tras pasar unas páginas de infarto por si se destapaba el pastel, pronto recapacitó y volvió en sí, porque como bien sabemos ustedes y yo, el happy end es en estos prados un imperativo categórico y por mor del mismo todas las perrerías se perdonan, pelillos a la mar y aquí paz y después gloria, que quedan pocas páginas para terminar la novela.  ¡Ay de esos vengadores de pacotilla si los pillara servidora!
Aun así, a estas alturas, a Cole le perdono casi todo: parece marca de la casa que no cuide las tramas y que las considere una mera excusa para reunir -o separar- a la pareja protagonista. Porque cuando los junta comienzan los fuegos artificiales. Al igual que en las dos novelas anteriores de la serie, confirmo que donde la autora se crece y demuestra lo mucho que vale es en las escenas en las que nos habla de los sentimientos y los pensamientos de los protagonistas. Sin embargo, no logra alcanzar el nivel de "Si me deseas", que en mi opinión es la mejor novela de la trilogía. Es una lástima que "Si me traicionas" sea una novela inferior a su precedente en la saga.
Valoración: Dos rosas. 

miércoles, 14 de octubre de 2015

4 cosas que debes saber si escribes novela romántica

1. Una novela tiene un principio, un desarrollo y un final. No es una mera sucesión de escenas en las que la protagonista (un evidente trasunto tuyo, querida autora) alterna con el galán discusiones a gritos, -supuestamente cargadas de "tensión sexual"-, con escenas eróticas -también supuestamente cargadas de "tensión sexual". Supuestamente.
     Tu "tensión sexual"

2. Describir a tu protagonista como "atractivo" (y sus variantes "muy atractivo" e "increíblemente atractivo") es síntoma de pereza.  E identificar un físico impactante con la condición necesaria para que un hombre parezca atractivo a una mujer, es reduccionista. Son muchas las cualidades -muchas veces no sólo físicas- que hacen que un hombre sea seductor. Hay un montón de hombres calvos, gorditos, sesentones e incluso setentones que siguen pareciendo "increíblemente atractivos" y sexys a millones de mujeres en todo el mundo.
 Para muestra un botón
3.  Una cosa es ser una mujer fuerte y otra una maleducada. Si tu protagonista quiere recibir un trato respetuoso, deberá ser respetuosa. Especialmente con el protagonista. Las relaciones amorosas adultas son un do ut des. La prepotencia, la chulería y los malos modos harán que tu protagonista parezca una cría malcriada. Y, creeme, las crías no protagonizan novelas románticas.
Tu "heroína"

4. Si tus personajes practican alguna conducta sexual en la que no tienes experiencia directa, Pornhub no es una buena fuente de información. Redtube, tampoco. El porno es el photoshop del sexo.
También me refiero a esto

jueves, 1 de octubre de 2015

Si me deseas- Trilogia Hermanos MacCarrick II- Kresley Cole


¿Cuánta tentación puede resistir un Highlander?
Él intentó huir. . .
Durante su juventud, Hugh MacCarrick se enamoró locamente de una bella muchacha inglesa con sus bromas y maneras coquetas... hasta que se dio cuenta que nunca podría casarse con ella ya que tan sólo era un segundón sin aspiraciones sobre el que pesaba una maldición ancestral. Así que, para evitar la tentación, Hugh abandonó su hogar y se entrenó para convertirse en un asesino.
Ella intentó olvidarle...
Jane Weyland se quedó destrozada cuando el apuesto Highlander con el que creía que se casaría la abandonó. Años más tarde, cuando Hugh MacCarrick es contratado para protegerla de los enemigos de su padre, su pena se ha transformado en furia —pero su deseo hacia él no ha disminuido ni un ápice.
¿Renacerá la pasión entre ellos?
Ahora, a escondidas, Jane atormenta a Hugh con un peligroso juego de seducción y éste intenta resistirse por temor a que los secretos ocultos arriesguen su vida. Pero Hugh ya no es un manso jovenzuelo —y tentar con una acalorada pasión a un guerrero despiadado puede hacer que Jane se queme... o avive la llama de un amor que nunca murió.
En la reseña de la primera novela de esta trilogía ya apuntaba los que a mi juicio eran los puntos a favor y los puntos en contra del “estilo Cole”. Esta segunda  parte no ha hecho más que confirmar mis primeras impresiones.
Como es costumbre dar primero las malas noticias, empezaré por los contras. “Si me deseas” tiene casi la misma trama que la primera entrega de la saga: la clásica historia de la damisela en apuros y el caballero que llega para salvarla. La única diferencia respecto a ella es que los protagonistas ya se conocieron – y se enamoraron- con anterioridad. Esta repetición argumental me ha dejado en algunos momentos una sensación de déjà vu,  y también ha hecho que mi atención decayera, puesto que en algunas ocasiones tenía la sensación de estar leyendo de nuevo “Si te atreves”. Confieso que esperaba que Cole creara una historia diferente, con un argumento distinto para cada uno de los hermanos protagonistas de la saga. La autora simplemente “clona” de la novela anterior el marco que sirve de fondo al romance. Porque aunque hay una trama de suspense, una huída, un asesino peligroso y una sucesión de aventuras para darle esquinazo,  e incluso una maldición ancestral que se interpone entre los amantes  - ¡que no falte de ná! -  todos estos elementos son accesorios, una simple excusa para la autora. Como ya ocurría en “Si te atreves”, las peripecias a las que se ve lanzada la pareja protagonista son la parte más floja y prescindible de la novela.
Tras los deméritos, las virtudes (que son muchas). Cole es una gran exploradora de los personajes y de sus sentimientos*. Y cuando se mete en faena, lo hace con tal demostración de oficio que atrapa al lector.  La autora nos describe con  igual maestría a los jóvenes que se sintieron primero mutuamente atraídos y luego se enamoraron, la renuncia por parte de él y la decepción por parte de ella y el distanciamiento posterior que no hace más que ahondar sus sentimientos y hacerlos madurar. Los protagonistas, que en otras manos no pasarían de ser casi un cliché, adquieren gracias a la autora verosimilitud y profundidad. Jane no es la típica heroína dividida entre lo que siente su corazón y lo que dicta su razón, es una mujer adulta que se sabe enamorada de un hombre con el que no puede casarse, así que está decidida a pasar página y labrarse un futuro si no perfecto, sí razonablemente feliz con otro. Hugh no es el típico héroe romántico forzado por las circunstancias a amar a una mujer en la distancia, sino un hombre adulto con un carácter duro forjado por sus renuncias vitales, que es consciente de que encuentra en sus propias debilidades la fortaleza para seguir adelante. La amenaza de un inminente peligro no es más que una mera excusa para unirlos de nuevo, lanzarlos por un camino de autodescubrimiento, cuestionar sus sentimientos y demostrar el viejo aforismo de que el amor todo lo puede. 


*En haggardiano:”Cole es más escritora”.   
Valoración: Tres rosas.  


martes, 15 de septiembre de 2015

Si te atreves-Trilogía Hermanos MacCarrick I-Kresley Cole

En lo más alto de los Pirineos, una banda de mercenarios liderada por Courtland MacCarrick lucha a las órdenes del general Reynaldo Pascal. Pero cuando Court se vuelve en contra del cruel militar, Pascal ordena su muerte. Court escapa por poco y exige venganza secuestrando a la exquisita compañera castellana de Pascal.

La noble heredera Annalía Tristán Llorente desprecia a su enorme y bárbaro captor casi tanto como a Pascal, y su inexplicable atracción por el Highlander sólo alimenta su furia. No obstante, nada evitará que vuelva con Pascal, ya que si no se casa con él, estará firmando la sentencia de muerte de su hermano, así como la suya propia.

Desde el momento en que Court descubre que tras la remilgada Anna se esconde una muchacha apasionada y valiente, se queda prendado de ella arriesgándose a desafiar la maldición que ha ensombrecido toda su vida: enfrentarse a la muerte... o vivir en soledad. Pero Pascal ha jurado darles caza, sin cejar en su empeño hasta que los destruya.

Si logran sobrevivir a su temido enemigo, ¿podrá un rudo mercenario de las Highland convencer a la única mujer que ha amado para que sea suya para siempre?
Otra lectura del RETO propuesto por la Bibliotecaria Circunstancial (#RetoLector2015BLBC). La primera vez que leía a Kresley Cole, una autora conocida por su saga paranormal "Inmortales" y con un montón de seguidoras. Como lo mío no es el romance paranormal y además para cumplir con el reto necesitaba una trilogía, opté por la saga de los Hermanos MacCarrick, que aunque cuenta con un pequeño elemento mágico o sobrenatural, es básicamente romance histórico. 
Mi primer acercamiento a esta autora es ambivalente. Cuando comencé a leer "Si te atreves" y hasta que llegué a la página 135 estuve tentada en varias ocasiones a tirar el libro por la ventana. Si no lo hice fue porque me venció la pereza de tener que buscar una nueva trilogía con la que cumplir mi objetivo.  
Como lectora, el romance histórico es un subgénero en el que me encuentro muy a gusto, pero eso sí, exijo cierta verosimilitud. En este caso la historia comienza siendo un puro despropósito. La acción transcurre en Andorra, país que por su vasta extensión es bien sabido que es el lugar idóneo para esconder un gran ejército. Uno tan grande como para invadir España, por ejemplo (España no se ha dado cuenta porque debe mirar hacia otro lado). Porque ese es el objetivo de su general, (que es malo malísimo...tanto que debe estar en el eje del mal decimonónico) invadir España para hacerse con su trono. El hecho de que estemos en 1850 y haya mas de veinte borbones en la línea de sucesión al trono a Cole no parece importarle, porque nuestro archivillano cuenta con un super as en la manga: ¡está prometido a la heredera de la Casa de Castilla! (y que tal "Casa" dejara de existir trescientos años antes es asunto baladí). Mitad picueta, mitad ojiplática, esta lectora decidió continuar la lectura del que parecía el mejor libro de humor de los últimos tiempos. La cosa hubiese podido ser tolerable si al menos la historia de amor hubiese estado a la altura, pero con una protagonista de comportamiento grosero y maleducado -con la que es muy difícil empatizar- lo único que deseaba era que Courtland la encerrara y tirase la llave.
Pero de repente...¡sorpresa! Las páginas pasan, los villanos de cartón piedra se esfuman, las tramas políticas de chichinabo se diluyen y, de repente... la historia se centra únicamente en la pareja protagonista, en sus sentimientos y surge una de esas historias de amor que te atrapa y te impulsa a pasar página tras página porque quieres saber más (y lamentas al mismo tiempo que vaya a terminarse). En cuanto salen de foco todos esos elementos que no suman, sino que estorban y la trama se fija en lo esencial la novela gana mil puntos y te dan lo mismo los malos malísimos, los complots de primero de perversidad y las maldiciones ancestrales. 
Me gustaría saber si esta es una primera novela que no fue revisada antes de su publicación, porque es tan irregular que me pregunto si esas dos partes de "Si te atreves" han sido escritas por la misma mano.      

Valoración: Dos rosas. 


lunes, 7 de septiembre de 2015

Luz de luna- Hermanos Donally II-Melody Thomas

El desierto egipcio a la luz de la luna... El último lugar  donde Brianna Donally habría imaginado que encontraría a un hombre tan libre y poco convencional como ella, alguien por quien infringir las normas no escritas de la estricta sociedad victoriana arriesgándose a provocar un escándalo. Hace años que el comandante Fallon se alejó de su aristocrática familia, cambió de apellido y se alistó en el ejército con la esperanza de pasar página al pasado. Desde entonces no ha querido ni pretendido ser un caballero. Sin embargo, algo se agita en su interior ante el acuerdo ilícito que le propone esta joven decidida y arrogantemente independiente. Porque por primera vez en mucho tiempo una emoción distinta se ha despertado en él.
"Luz de luna" es una de esas novelas que bebe directamente de la gran renovación de la novela romántica histórica de los ochenta y noventa del siglo pasado. La autora, -que se confiesa seguidora de K. Woodiwiss o Judith McNaught- juega con soltura con los elementos claves del género: escenario exótico que aporta las dosis precisas de épica y sensualidad, heroína de carácter fuerte y audaz y protagonista masculino sencillamente arrasador. Un combo ganador que hace que la historia atrape a la lectora desde la primera página. 
A todo ello yo añadiría otro aspecto que resulta refrescante en  el universo actual de protagonistas femeninas recien salidas del cascarón y deseosas de agradar al elemento masculino a toda costa: Brianna Donally es un personaje fascinante por sí misma. Una mujer adulta, volcada en diversas causas sociales en las que cree tan firmemente como para arrostrar el escándalo público en su defensa, recién llegada a Egipto, lugar en el que encontrará a un hombre a su altura. Un hombre con el que (¡gracias a Dios!) no quiere casarse, ni al que quiere cambiar, sino al que propondrá -nada más y nada menos- ser su amante.     
Lo mejor de esta novela es sin duda su primera mitad, que es la que transcurre en Egipto. A mi juicio, en cuanto la acción se traslada a Inglaterra, se eclipsa no sólo el exotismo sino también la sensualidad, la trama discurre por lugares comunes e incluso el comandante Fallon es menos él y Brianna menos ella. No obstante, es una lectura agradable que gustará a las amantes del género histórico.
Valoración:Tres rosas. 

jueves, 13 de agosto de 2015

Este corazón mío- Susan Elisabeth Philips

Molly Somerville tiene fama de meterse en líos. Es verdad que se desprendió de una herencia de quince millones de dólares… pero vaya, nadie es perfecto. Aún así tiene una vida casi perfecta, esa es Molly. Aunque sus libros de la Conejita Daphne podrían venderse mejor, vive encantada con su minúsculo loft, su caniche francés y su profesión de escritora de cuentos infantiles. Sí, Molly se siente feliz por casi todo … excepto por llevar tanto tiempo enamorada de Kevin Tucker, el desvergonzado y terriblemente atractivo jugador de los Chicago Star, ¡un hombre que ni siquiera recuerda cómo se llama ella! Una noche, la tendencia a meterse en líos la lleva directamente a los brazos de Kevin. Si al menos ese futbolista bien pagado, que conduce Ferraris y detesta los caniches, fuese tan superficial como ella desea, Molly podría conseguir una vida casi perfecta. 
Hace unas semanas reconocía que lo mío no eran las novelas con protagonista deportista. Pues bien, reconozco también que me como mis palabras con patatas. Empiezo a pensar que la clave está en que la historia esté bien contada, los personajes sean creíbles desde el principio al fin y haya una escritora con oficio a los mandos. Susan Elisabeth Philips ofrece todo eso y más.
Esta es la primera vez que leo una novela de esta autora -que venía recomendadísima, esta vez para bien- y mis expectativas se han visto ampliamente superadas. ¡De hecho se ha convertido en una de mis favoritas!
Decidida a vivir peligrosamente -lo mío ya no es el parapente- rescaté este título de mi vieja biblioteca para cumplir una vez más con los compromisos de mi reto lector.
La recomendación, eso sí, venía con dos peros. El primero, que "Este corazón mío" no es "una de las mejores novelas de la autora".(¿No? ¡Cómo serán las buenas! Porque esta es sin lugar a dudas una de las mejores lecturas y una de las que mas he disfrutado este año). Y por creación de personajes, desarrollo de la trama y sus muchos detalles que encajan como un puzzle esta es sin duda una novela muy bien escrita. Uno de los detalles que más me han gustado -y que demuestran que hay detrás una autora con solvencia- es como el trabajo principal de la protagonista se convierte en un elemento fundamental a la hora de caracterizar el personaje, hacer avanzar la historia e incluso para dar forma a la relación de amor. La vocación de Molly como escritora e ilustradora infantil es un importante pivote en la novela, pues a través de las aventuras de sus personajes imaginarios tenemos acceso a su mundo interior. La conejita Daphne y el tejón Benny, evidentes trasuntos de los protagonistas, permitirán que éstos reconecten con su infancia y curen sus heridas emocionales, que tienen su origen en esa etapa de sus vidas. E incluso añadirán con sus peripecias un espíritu juguetón que dota de picardía y erotismo a la relación.
El segundo pero: "Hay un giro muy raro en la trama". Después de leer el libro, la verdad es que yo no creo que haya tal cosa. De hecho la trama me parece coherente en todo momento y las reacciones de los personajes también. Más bien creo que el desasosiego de mi recomendadora venía porque lo que hace la autora es saltarse a la torera dos de las SAGRADAS REGLAS DEL GÉNERO, a saber:
  • La protagonista es siempre una persona moral. (Puede ser ladrona, coqueta, mentirosa, superficial, etc, pero siempre es pura fachada y lo hace forzada por las circunstancias y siendo presa de enormes dilemas éticos. Porque ella es más buena que el pan)
  • No habrá contacto físico íntimo entre los protagonistas hasta después de 100 páginas (al menos).
Molly hace algo que está muy mal. Una cochinada, oigan. Es verdad que Molly hace locuras: arrastra un largo historial de ellas. Y como lectora sabes desde el minuto uno que una nueva locura está al caer, porque a la autora sólo le falta poner en el texto señales luminosas. Pero esta vez Molly se pasa de la raya, porque no sólo fastidiará su vida, sino que hará daño a otro, utilizando a Kevin de la peor manera. Y, por supuesto, ello hace que te distancies de la protagonista. Molly pagará con creces su paso en falso, entre otras razones porque Kevin esta a años luz del hombre superficial que ella cree que es. En el viaje de descubrimiento mutuo en el que les embarcan las circunstancias es donde reside el núcleo de una historia de amor de esas que llenan de verdad. Y en el talento de la escritora que te reconcilies con los personajes.
SEP, me leería otro libro tuyo ya.
Valoración:Cuatro rosas.

jueves, 2 de julio de 2015

Sígueme la corriente- Megan Maxwell


Una divertida novela romántica que te hará sonreír, suspirar y enamorarte de sus protagonistas. Tony Ferrasa es un guapo, adinerado y exitoso compositor de música puertorriqueño. No hay mujer que se le resista y que olvide con facilidad su mirada verde y leonina. Ruth es una joven que con apenas veinte años tuvo que h acerse cargo de su hermana recién nacida y de un hermano delincuente. Cuando parece que por fin consigue encauzar su vida, se queda embarazada y su pareja acaba abandonándola. Para sacar adelante a su familia acepta cualquier trabajo digno que se le presente, por lo que Tony y Ruth acaban conociéndose en una fiesta en la que ella sirve como camarera. A partir de entonces, como el destino es tan caprichoso, se encuentran en diversas ocasiones, y a pesar del interés que él le demuestra, ella se mantiene fría e indiferente. Poco a poco ambos se van enganchando a una no-relación que acaba por desvelarles que lo que sienten el uno por el otro es mucho más intenso de lo que están dispuestos a admitir. Intentan alejarse, pero cuanto más empeño ponen en ello, menos lo consiguen y más fuerte se hace la atracción. Sígueme la corriente es una divertida y sexy comedia romántica que hará que te enamores incluso del aire que respiran sus protagonistas.
 
Esta también es una lectura que escogí para el RetoLector2015BLBC y que ha resultado ser una sorpresa, aunque no precisamente grata.
Es tal cual, la historia de Cenicienta y el príncipe. Ruth ha tenido una madre-madrasta que abandonó a su familia y un padre amoroso del que guarda el mejor de los recuerdos. No tiene hermanastras, pero huye de una expareja que la explotó y utilizó de la peor manera. No trabaja como criada, sino como camarera; pluriempleada hasta la extenuación, porque cuida y mantiene a su hermana pequeña gravemente enferma y a dos gemelos fruto de esa nefasta relación, pero aun así le cuesta llegar a fin de mes. No tiene hada madrina, ni calabaza ni ratones, pero cuando deba ir al baile sus amigos –un matrimonio gay- harán magia para cuidar de sus niños y que ella pueda calzarse los zapatos de cristal…. Tony es rico y triunfador, lo que de por sí basta para hacerle atractivo a los ojos de las mujeres que se encuentra. Ruth no le dejará un zapato de cristal, sino que directamente le dará un puntapié. Enfrentado por primera vez a una mujer que le muestra su indiferencia, el príncipe no necesitará de otro acicate para perseguir a Cenicienta.
El planteamiento en principio resulta interesante pero como la trama discurre por el camino más previsible, el entusiasmo de esta lectora fue perdiendo fuelle poco a poco. Ningún pero puede ponerse a Tony que resulta el galán Mary Poppins (prácticamente perfecto en todo): atento, amante apasionado e incluso completamente respetuoso con los tiempos y condiciones que Ruth le impone. Pronto queda claro que el único obstáculo en su relación es el prurito de Ruth a que un hombre la mantenga, aunque curiosamente cuando ese obstáculo desaparezca, ella misma será la primera que se lance a disfrutar sin el menor remordimiento de fiestas, vestidos y joyas.  A esto hay que añadir que la autora carga en exceso las tintas en su caracterización de la protagonista, presentándola en ciertas ocasiones más como el tópico de la pobre huerfanita de culebrón que sufre golpe tras golpe del cruel destino que como la mujer moderna que es, valiente y con arrestos suficientes para ponerse el mundo por montera y sacar adelante su familia. Por eso a medida que avanza la trama, me resulta poco coherente que esa mujer, que entonces ya cuenta con el apoyo de Tony, se amilane ante la posible reaparición de su ex, un cobarde matón de la peor especie, una trama que alarga artificialmente el libro, porque la historia de amor  hace tiempo que está asentada (por no decir estancada).   
Maxwell intenta introducir la música como un elemento destacado en la historia, como es lógico con un protagonista compositor. Y digo intenta, porque todavía no le encuentro mucho sentido a la utilización de este recurso. Por una parte, los capítulos llevan el título de canciones famosas, lo que tendría algún sentido si la trama que se desarrolla en el mismo tuviese alguna relación con –por ejemplo- la letra de las mismas.  Por otra, las menciones a canciones a lo largo de la historia son algunas veces tan numerosas que llegué a pensar que se trataba de una novela patrocinada por alguna discográfica. Este exceso entorpece la lectura, y quizás tendría una razón de ser si las canciones  a las que se alude fuesen relevantes en el desarrollo de la trama, lo que en la mayoría de las ocasiones no es el caso, siendo éstas únicamente un detalle tan accesorio que podrían intercambiarse por cualesquiera otras.
Por las páginas de “Sígueme la corriente” desfilan norteamericanos, españoles, portorriqueños, etc, un gran punto a favor de una novela ambientada en California y Florida…Si no fuese porque todos los personajes hablan de la misma forma, en concreto como si hubiesen nacido y pasado toda su vida en Albacete, pongo por caso. Personalmente creo que le resta credibilidad a la ambientación, a la trama y a los personajes. Al final he terminado imaginándome a Tony Ferrasa más como a un Alejandro Sanz mesetario que como un boricúa de pura cepa.
Pero el mayor demérito de esta novela es a mi juicio la utilización del lenguaje que hace la autora. Me refiero en concreto a unos diálogos muchas veces banales que poco aportan a la trama y que parecen estar ahí únicamente para rellenar páginas y páginas. Y también (y esto me parece mucho más grave) a la reiteración de la misma expresión para reflejar un hecho -#stopEstocadas- repeticiones que se producen en ocasiones con sólo catorce frases de separación. Como presupongo que Megan Maxwell no carece de creatividad verbal, ni de un diccionario de sinónimos y revisa sus manuscritos antes de enviarlos a una editorial que,-como respeta a sus clientes del mismo modo que la autora a sus lectores- vuelve a revisarlos antes de enviarlos a la imprenta, me gustaría que alguien pudiese desentrañar el misterio de lo ocurrido. Y es que, señores, a partir de la segunda escena erótica esta lectora lo único que buscaba página tras página era… la estocada. 
Valoración: Una rosa.